- Ante el anuncio de GRINEO, planta de reciclaje de palas de aerogenerador, la ong opina “nuestra comarca tiene grandes potencialidades que nos permiten aspirar a ser mucho más que un vertedero industrial y experimental”.
- Recuerdan que la naturaleza berciana no admite más errores, y menos aún, en el corazón de la comarca, que debería custodiar el abastecimiento del agua potable que consume el 80% de la población berciana.
El Bierzo, 20, XII.- Hoy finaliza el plazo para presentar alegaciones ante GRINEO, Gestión Circular, SL, que pretende almacenar un mínimo de 3000 toneladas y propone reciclar 20.000 toneladas anuales de palas eólicas y 5.000 toneladas de chatarra (otras materias de fibras de vidrio) empleando, principalmente, el triturado de las mismas para facilitar su valorización, pero no descarta el uso del material reciclado como sustituto de los combustibles convencionales en un futuro.
El polígono de El Bayo que ya acoge a Forestalia, central generadora de electricidad a partir de biomasa y espera recibir próximamente la planta de reciclaje de baterías de litio, denominada NOVOLITIO, aspira, sumando este nuevo proyecto de GRINEO, a convertirse en vertedero industrial y, por tratarse de un proyecto único y de consecuencias aún por determinar, experimental, justo en el entorno del pantano de Bárcena, que abastece de agua potable a la mayor parte de la población de la comarca.
Desde Bierzo Aire Limpio recuerdan que la naturaleza de la comarca no admite más errores y que ya se ha pagado la tasa de precipitación y error con la fallida FORESTALIA, cuyo empeño en limpiar su imagen con campañas de marketing como el surrealista publirreportaje titulado “un premio para la naturaleza del Bierzo”, recientemente publicado, son intentos, a juicio de la asociación, para desviar la atención sobre la ocupación del espacio público para almacenar los combustibles, los procesos de autoignición del material almacenado, la transformación del territorio por las numerosas talas y eucaliptación o, lo que consideran más graves, los problemas de salud (científicos de prestigio denuncian los graves riesgos para la salud de la incineración de biomasa, sobre todo cuando se trata de ecucalipto y pino). Como viene siendo habitual, el colectivo ecologista ofrece las alegaciones en su página web a quien quiera presentarlas.
Los ecologistas abundan en las palabras de la actual Coordinadora de los Convenios de Transición Justa, Begoña María-Tomé Gil, redactora, junto a Sara Pérez Díaz del informe titulado “Las energías renovables en el marco de una Transición Energética Justa en la provincia de León” de julio de 2020 para el Instituto Sindical de Trabajo, Ambiente y Salud (ISTAS) en el que reconoce:
» Con respecto a la energía de la biomasa, se está comprobando que las grandes plantas no son sostenibles a nivel medioambiental ni viables económicamente. El tamaño de las plantas de generación eléctrica a partir de biomasa se debe limitar para lograr el abastecimiento con combustible local (que variará en función de la zona, pero se puede situar en torno a 25MW).» Y reconoce, un poco más adelante, que estos proyectos no son viables, entre otras razones, porque se ha de importar el combustible desde grandes distancias. Finalizando con estas palabras “El apoyo público debe condicionarse en todo caso a plantas de alrededor de 20 MW para asegurar su viabilidad económica, con aprovisionamiento cercano de biomasa, y sin comprometer otras funciones ecológicas y económicas del territorio…”
Desde la ong ecologista se preguntan si la “solución” al problema del transporte de combustible se encuentra en estos “novedosos” proyectos en los que se abre una puerta al reciclaje como generador de nuevos combustibles que apunta quizás a una futura incineración y piden a las administraciones responsables de conceder los permisos ya la ciudadanía en general que exijan la máxima seriedad y realismo a la hora de respaldar propuestas experimentales para la comarca.
Finalmente, opinan que la burbuja de los fondos europeos para este tipo de proyectos previsiblemente se estallará, tal y como ha ocurrido en el pasado con otras burbujas similares. Proyectos aparentemente talentosos, pero sin contenido real, y con cifras ridículas en creación de empleo, que solo agudizan la pérdida de valor de la zona y cuyos únicos beneficiarios son los grandes fondos de inversión, y las multinacionales que solo aspiran a obtener el máximo beneficio al menor coste, realizando propuestas insostenibles para nuestra comarca.
La reflexión que desde Bierzo Aire Limpio se formula es: ¿en qué situación se va a encontrar el Bierzo cuando la burbuja explota? ¿Habremos sufrido, en este camino, daños irreversibles a cambio de promesas vacías?
