El Bierzo no puede seguir siendo tratado como zona de sacrificio energético permanente.

«Ramón Carnicer dijo hace más de 30 años que a la provincia de León solo nos quieren por la energía que producimos. Cambian muchas cosas, pero todas giran alrededor del mismo eje: promesas de empleo vacías, un enorme coste ambiental y, a cambio de ese sacrificio, cuyas consecuencias futuras desconocemos, una limosna. Se hace necesario preguntar a las administraciones, ¿cuál es la tasa de sacrificio que le corresponde a nuestra tierra?»

LaNuevaCrónica: entrevista a la presidenta de Bierzo Aire Limpio.

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