Cuando comienzan a circular rumores sobre un parque eólico, una planta fotovoltaica o cualquier otro macroproyecto, la información suele llegar primero por comentarios entre vecinos que por los cauces oficiales. Sin embargo, estas actuaciones pueden afectar durante décadas al monte comunal, a los recursos hídricos, a la biodiversidad y a la calidad de vida del pueblo.
Ante esta situación, lo más importante es no conformarse con explicaciones verbales. La ciudadanía tiene derecho a solicitar información y a que las administraciones respondan oficialmente.
Primer paso: solicitar un Concejo o Junta Vecinal.
Si el proyecto afecta a un monte comunal o a bienes administrados por la Junta Vecinal, es recomendable solicitar la celebración de un Concejo o reunión vecinal.
Siempre que sea posible, la convocatoria debe solicitarse por escrito, conservando copia registrada o cualquier medio que permita acreditar su presentación.
En esa solicitud conviene indicar expresamente que se desea conocer toda la información disponible sobre el posible proyecto y que las respuestas a las cuestiones planteadas se incorporen al debate.
Segundo paso: que todo quede reflejado en el acta
Es muy importante solicitar que la celebración del Concejo se documente mediante un acta y que en ella consten, al menos:
- la existencia de la reunión;
- las preguntas formuladas por vecinos y vecinas;
- las respuestas ofrecidas por la Presidencia de la Junta Vecinal, la Alcaldía o las personas asistentes;
- y, en su caso, la manifestación expresa de que no se dispone de información o de que no se responde a determinadas cuestiones.
El acta constituye un documento oficial que puede resultar de gran utilidad si posteriormente fuera necesario acreditar qué información existía en ese momento o qué postura mantuvieron las administraciones
Tercer paso: presentar las preguntas por Registro
Aunque las preguntas se formulen durante el Concejo, es muy recomendable presentarlas también por escrito mediante registro de entrada en el Ayuntamiento (y, cuando proceda, también en la Junta Vecinal).
La razón es sencilla: las intervenciones orales pueden no generar una obligación formal de respuesta, mientras que una solicitud registrada deja constancia documental de la petición y facilita exigir una contestación expresa dentro del procedimiento administrativo.
Por ello, lo aconsejable es acompañar la solicitud de celebración del Concejo o presentarla inmediatamente después con un documento que incluya todas las preguntas cuya respuesta se solicita.
Un documento para ayudar a cualquier pueblo
Hemos preparado un documento descargable con una batería de preguntas que cualquier vecino puede utilizar o adaptar a su municipio.
Las preguntas se organizan por materias e incluyen cuestiones relativas a: dimensiones reales del proyecto e infraestructuras asociadas; ocupación del monte comunal y régimen jurídico aplicable; derechos de aprovechamiento vecinal; biodiversidad y fragmentación de hábitats; pérdida de pastos y aprovechamientos tradicionales; garantías económicas para el desmantelamiento y restauración; riesgos de incendios y protocolos de emergencia; posibles impactos sobre la salud, la apicultura y cualquier otro; afección a acuíferos, manantiales y recursos hídricos; apertura de nuevos viales y alteración del terreno; situación administrativa del proyecto y documentación disponible.
No se trata de posicionarse a favor o en contra de un proyecto sin conocerlo. Se trata de ejercer el derecho de la ciudadanía a disponer de información completa, transparente y verificable antes de que se adopten decisiones que pueden afectar al patrimonio comunal durante varias generaciones.
Descarga aquí el documento de preguntas para presentar por registro:
Consejo práctico: No confíes únicamente en explicaciones verbales. Solicita siempre el Concejo por escrito, pide expresamente que se levante acta de la reunión y presenta las preguntas mediante registro de entrada en el Ayuntamiento (y, si procede, también en la Junta Vecinal). La documentación escrita protege los derechos de la ciudadanía y deja constancia oficial de la información solicitada y de las respuestas (o de su ausencia).
